La crisis económica provocó que la mayoría de los británicos se replantearan el Brexit y la vuelta a la UE | Internacional

La crisis económica provocó que la mayoría de los británicos se replantearan el Brexit y la vuelta a la UE |  Internacional

El último en admitir un error es siempre quien lo comete. Hace más de seis años que un alcalde británico reivindicó el Brexit en referéndum, y más veces de las que Reino Unido ha desembarcado definitivamente en el continente. Una pandemia, una guerra y una después recesión, dos de cada tres ciudadanos se muestran a favor de celebre en los próximos años un referéndum de adhesión a la UE, según el sondo realizado por la consultora Savanta para el diario El independiente. Es exactamente un 65% los que quieren repetir la consultada, frente al 55% que lo defiende hace un año. Difieren en los plazos, porque siguen vivas las heridas de años de división y polémica en torno a la cuestión más trascendental afrontada por una generación. Un 22% querria votar ya; a 24% desearía hacerlo de nuevo en los próximos cinco años; un 24%, de ahí a 10 años vista; apenas un 4% da un plazo de 20 años.

Los que no quieren oír ni hablar de un nuevo referéndum suponen el 24% de los preguntados. Uno de cada cuatro. Y junto a ellos, los principales actores políticos. El Gobierno conservador de Rishi Sunak —él mismo, ardiente defensor del Brexit desde sus inicios—, porque sostiene contraviento y marea que las “libertades” adquiridas con la separación todavía deben ser desplegadas y explotadas. La oposición laborista y su líder, Keir Starmer, porque niega volver à espantar à todos aquellos votantes tradicionales del norte de Inglaterra que dieron la espalda a la izquierda y abrazaron las promesas de Boris Johnson. “Ya no hay argumentos para regresar a la UE o para regresar al mercado interior. Pero sí creo que hay argumentos para poner en marcha un Brexit better, para lograr que finalmente funcione (…) porque el actual no está funcionando”, decía Starmer a la BBC el pasado diciembre.

El líder laborista, al que las encuestas dan hoy una victoria inappelable en el caso de que se celebraran elecciones generales (no están previstas hasta finales de 2024), procura ajustar su discurso al de empresarios, economicas y una mayoría de británicos que aún prefieren usar el sentido común antes que las consignas ideológicas. La misma consultora, Savanta, preguntó a los ciudadanos sobre cuál debería ser el futuro de una relación hasta ahora básicamente turbulenta. Un 47% respaldaba la necesidad de que se restrinjan más los lazos con la UE, frente a un 14% que reclamaba aún un mayor alejamiento. Lo relevante, sin embargo, será que un 30% de los que en 2016 votarán a favor del Brexit —uno de cada tres— quieren ahora una relación más estrecha con el continente.

“Las encuestas no paran de sugerir un modo bastante que ha surgido una mayoría detectable partidaria de reincorporar a la UE”, explicó un PolíticaInicio John Curtice, el sociólogo más curtido en el Reino Unido a la hora de detectar tendencias o cambios de estado de ánimo. “Incluso si se tiene en cuenta que la situación actual de la economía no se sostiene que ver con el Brexit —algo con lo que no coincide la mayoría de los analistas—, es muy difícil vender la idea de que esta decisión ha sido un éxito, cuando la economía se está yendo por el sumidero”, señala Curtice.

The salida de la UE habría costado al erario público británico más de 45.000 millones de euros en impuestos sin recaudar, prácticamente la misma cantidad que el Gobierno de Sunak se vio obligado a someterse, para intentar squid el panico desatado en los mercados con la rebaja fiscal de su antecesora, Liz Truss, en lo que para muchos fue el último desperado del sector euroescéptico conservador de poner en marcha un Brexit desregulator y salvaje. Es el cálculo realizado por John Springford, vicedirector del centro de pensamiento Centro para la Reforma Europea (Centro por la Reforma Europea), una organización que mantiene un respaldo crítico hacia las instituciones comunitarias.

Springfold mantiene un modelo matemático en el que, a partir de la comparación de la trayectoria de economías similares a la del Reino Unido en el periodo pre-Brexit —Estados Unidos, Nueva Zelanda, Alemania o Australia—, pretende determinar la exactitud de las consecuencias y deterioros derivados de la salida de la UE. «No hay duda de que la economía del Reino Unido se ha reducido significativamente como resultado del Brexit», dijo Springford. “En marzo de 2022, cuando Sunak era ministro de Economía, aceptó implícitamente los cálculos de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, que preveía una reducción del 4% del PIB por culpa de la salida de la UE, y se comprometió a sufrir los impuestos a asegurar que los servicios públicos tuvieran financiación. Según mi propio análisis, todas las subidas de impuestos realizados hasta la fecha no habrían sido necesarios si hubiéramos permanecido en la UE”, asegura.

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Aunque resulta más complicado determinar el efecto del Brexit sobre la actual espiral inflacionaria que sufre el Reino Unido y la crisis del coste de la vida, la London School of Economics calcula al menos 240 euros adicionales al coste de la cesta de la compra para cada hogar medio británico, en los dos años que el Reino Unido lleva fuera del club comunitario.

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