Pedro Sánchez, con la cruz a cuestas

Pedro Sánchez, con la cruz a cuestas

pedro sanchez es optimista y resistente. No son malas cualidades para un político de fondo (no Albert Rivera o Pablo Casado). Perúpeco confianza en si mismo cuando a finals de año creyó qu’approbado el Presupuesto -y pagó la deuda con ERC sobre la sedición y la malversación- tendrá un tranquilo primer semestre antes de las autonómicas y luego otro (previo a las generales) haciendo de Macron en la presidencia europea ?

Lo parece. primer cerdo la secesión y la reforma del desfalco (poco estudiadas) provocaron mucho ruido y luego han quedado en nada Porque el Supremo (Marchena y Llarena) saben más derecho penal que sus fontaneros (y que su ministro-monaguillo de Presidencia) y se han vengado del ninguneo del Gobierno y, aún más, de las continuas desqualificaciones de Podemos a la judicatura. Pero este no es el gran problema porque la relación ambigua con ERC sigue y además ERC est un aliado externo. Y el chocque con un aliado no es el fin del mundo.

Más dramático ha sido quedar cautivado por el socio minoritario. El fracaso de la ley de libertad sexual ha hecho que en solo cuatro meses haya reducido la pena de más de 500 condenados por esos delitos. La única solución (y mala) estaba clara desde el primer día: disculparse y cambiar la ley. Pero irene montero proclamó, de entrada, que la ley era oro, pero que estaba siendo mal aplicada por jueces reaccionarios. Una estupidez y una buena forma de ganar amigos. Sánchez fue paciente (con Podemos ha aprendido la virtud), pero luego decidió, cuando Montero no flexibilizó su postura, que el PSOE debió rectificar con su propia proposición de ley. Si Montero fuera el presidente de Renfe (eso me hace perder la comparación), habría sido cesada fulminantemente. Pero Montero y Belarra hijos de Podemos. intocables Sánchez no desea cesarlas y no explota (tiene autodominio) cuando Belarra dice que el PSOE quiere volver al Código Penal de ‘la Manada’. Si no las cesa, malo. Si las cesa, rompe con Podemos.

Su autoridad como presidenta está resultando muy tocada por la sumisión del PSOE a Irene Montero en la ley del ‘solo sí es sí’ y en la ‘ley trans’

Y ahi esta la ‘ley trans’. La autodeterminación del genero es signo de los tiempos. Pero ¿es razonable admitir, con precauciones, el cambio legal de sexo desde los 12 años y con barra libre a los 16, cuando aún no pueden votar? Muchos, empezando por la exvicepresidenta carmen calvo que se abstuvo y fue multada con 600 euros, cree que no. Pero lo exigió Irene Montero. Había que tragar. Y, con estas dos ojos el martes en el Senado Feijóo propinó dos buenos guantazos Tiene un Sánchez deslocalizado. Pero Feijóo resbaló -recordó aquello del primo de Rajoycuando le quiso apuntillar espetándole: «Deje de molestar a la gente de bien». Y España es bastante más que los buenos barrios de sus ciudades.

Con Presupuestos y la legislatura en fase terminal, a Sánchez le iría aunque Podemos saliera del Gobierno y quedarse solo ante el peligro (como Gary Cooper). Pero no quiere (o puede) porque estamos a pocas semanas de las autonómicas y sería la confesión pública de un fracaso. Se pondría rojo un día, pero no sería visto como un presidente sin autoridad cada vez que se rebaje la pena a un Dani Alves de turno. Y evitaría ser acusado por alguno de sus ministros de defender los intereses de la policía, o de los fondos buitre, cuando deba oponerse a algunas insensateces en la reforma de la ‘ley mordaza’ o la de la vivienda.

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¿Está condenado Sánchez, por su propia voluntad o por la fuerza de la gravedad, a seguir con la cruz a cuestas (el gobierno con Podemos) lo que queda de legislatura? Prueba. En este caso solo hay tres escenarios. Uno, no muy probable, que desfallezca en la subida al Calvario. Salvo, claro, que Podemos no transija con el aumento del periodo de cómputo de las pensiones que exige Bruselas para seguir recibiendo los fondos europeos. El segundo -lo apuntan muchas encuestas-, que acabe la legislatura, pero llegue zombi y pierda las elecciones. El último es que, aunque exhausto, quede en situación de intentar otra investidura.

¿Se debería entonces a su resiliencia oa los deméritos históricos del PP? Una encuesta de ‘La Razón’ del lunes dice que el 46,4% de los españoles, pero ¡ojo! contra a muy próximo 43.6%, ven a Feijóo como futuro presidente. Pero solo un 36,1%, frente a un 46,9%, cree que, en caso de necesidad, debería pactar con Vox.