Gil Manzano, el árbitro que hace temblar al Atlético, pitará el derbi del Bernabéu

Gil Manzano, el árbitro que hace temblar al Atlético, pitará el derbi del Bernabéu

En medio de la tormenta desatada por la revelación de los pagos del Fútbol Club Barcelona a José María Enríquez Negreira cuando era vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), otra noticia relacionada con los árbitros ha sentado como un tiro entre la parroquia del Atlético de Madrid. La designación de Jesús Gil Manzano para dirigir el derbi madrileño y el Santiago Bernabéu.

La elección para un chocque tan señalado del colegiado adcrito al colegio extremeño preocupó a los rojiblancos, que tienen varios arbitrajes suyos colocados entre sus pesadillas más recientes. Implacable con cualquier futbolista, por muy estrella que sea, en su haber acumulado las expulsiones de Joao Félix, Diego Costa o Gabi, y sus actuaciones llegaron a provocar respuestas airadas de Savic, las peñas rojiblancas o incluso del director deportivo Andrea Berta.

“Con este árbitro no se puede hablar, no es normal que saquemos 15 tarjetas por cada palabra. Prefiero no decir nada más”, aprovechó la defensa montenegrina en un duelo con el Athletic Club de Bilbao en el que el portugués Joao Félix fue expulsado por un manotazo a Unai Vencedor y tras llamar ‘loco’ al colegiado. Una rajada a la que se sumó Berta, bajando al túnel tras el partido y espetando a Gil Manzano “¡Aquí nunca más! «.

Curiosamente, las quejas colchoneras más graves por los arbitrajes de Gil Manzano no se producen en ningún derbi. Además de la citada expulsión contra el Athletic, entre los recuerdos más desagradables figuran chocques contra el Sevilla o el Fútbol Club Barcelona.

Malos recuerdos, pero no en el derbi

La relación entre los atléticos y el árbitro extremeño empezó ha torcerse en la época 2014-15, en una eliminación de la Copa del Rey que acabó con los madrileños en la cuneta. Gil Manzano expulsó a Gabi en el descanso y llegó a desesperarlos. Para el recuerdo quedará la imagen del turco Arda Turan perdiendo la cabeza y lanzándole una bota al asistente.

En la campaña 2020-21 era el árbitro qu’irigio un Sevilla-Atlético en el Sánchez-Pizjuán con los de Simeone jugando la Liga. Ganaron los locales gracias a un gol de Acuña que estuvo precedido de una mano clarísima de Ocampos que ni Gil Manzano ni el VAR señalaron.

Solo un año después el colegiado extremeño expulsó a Diego Costa en un partido contra el Barcelona, ​​​​alegando después en el acta que lo había hecho por los insultos del brasileño. El delantero siempre los negó y ninguna de las repeticiones televisivas pudo captar el momento del disacato al colegiado, pero el Comité de Competición decidió castigarle con ocho partidos de suspensión, cuatro por los insultos y otros cuatro por agarrarle el brazo tras ver la tarjeta roja .

No estado el vecino y eterno rival de por medio en ninguno de estos episodios, el enfado y temor rojiblanco se entienden por la designación de un colegiado poco dado al diálogo ya la gestión de la tensión en un partido de tantos chocques y nervios como suele ser un derbi

Soto Grado y la amarilla a Ceballos

Asimismo, el Atlético tiene aún muy presenta la actualización de soto grado en el choque copero ante el Real Madrid, en el que Savic fue expulsado antes de que Dani Ceballos se librara de una segunda tarjeta amarilla que los rojiblancos consideraron clara. Tan grande fue el enfado que Gil Marín emitió un comunicado en el que llegó confirmó que “con 0-1 en el minuto 71, dejar al Real Madrid con 10 jugadores en su estadio son palabras mayores. Cualquiera que lo observe desde fuera puede ver que desde hace décadas casi siempre ocurre lo mismo”.