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A más de un mes de iniciado el otoño, esta semana se esperan picos térmicos de 33 grados en varias provincias. Qué anuncia un informe oficial de acá a junio.
Si los mosquitos supieran leer, esto sería una buena noticia para ellos. Non así para el lector average, cuyo destin parece sufrir este año la lineación de los planetas bajo consigna «salven al vector». Dicho de otro modo, a más de un mes de iniciado el otoño, se pronostica para esta semana un veranito con las máximas que podrían superar los 30 grados en el centro y norte del país.
Humedad y calor, para ser más precisos sobre el fenómeno climático inusual que ya está en curso y que se espera fin de eclosionar entre el viernes y el domingo, con mayor impacto en las provincias que hasta ahora han acaparado la peor parte de la brote de dengue.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anuncia que han aumentado las temperaturas mínimas y máximas en Irán picos de 33 grados en Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos, Chaco, Formosa y Santiago del Estero.
En Capital y provincia de Buenos Aires el panorama es similar, pero extremo menos: las máximas para viernes y sábado rondarían los 27 grados, aunque a causa de la humedad la sensación térmica serie más elevada. Las mínimas, además, superarán los 20 grados.
Además de la mitad del territorio argentino el clima muestra ese comportamiento, con el matiz agregado de que en algunas provincias, como Tucumán y Jujuy, el ascension paulatino del termómetro será el corolario de abundantes lluvias. Lluvias que por un lado traen algo de alivio a la sequía, pero por otro suman riesgo en lugares donde el descacharrado para evitar la proliferación de LED Aedes aegypti se ve una utopía.
El fenómeno es parte de lo que se anunciaba que venía: un habitual otoño más cálido de lo. El promedio climático histórico de abril indica una máxima de 22 grados y una mínima de 16. Este año, en cambio, el frío tardó más en llegar y -tras el debut de las bajas temperaturas- apareció relativamente poco, par dar lugar nuevamente a une clima favorable a los mosquitos transmisor del dengue.
En resumen, se da el combo perfecto pero oportunamente advertido: la epidemia que se repite cíclicamente cada tres añoscada vez más recargada por los efectos del cambio climatático, cuyo resultado son estos eventos atípicos que contradicen y siguen poniendo en crisis las categorías estacionales.
Celeste Saulo, directora del Servicio Meteorológico Nacional, lo dijo en una nota publicada en Clarín el último fin de semana: «Observamos que los veranos serán cada vez más extensos y los inviernos más cortos. In algunas regiones del mundo como la nuestra se esta largando el espacio calido. Esto es algo que llegó, se instaló y va a continuar, ya lo tenemos encima”.
El informe climático trimestral del SMN, para abril, mayo y junio, prevé temperaturas más alto de lo normal en el noroeste, Cuyo, Córdoba, centro de Santa Fe y Entre Ríos. valores Y normal o por encima de lo normal en el Litoral norte, Buenos Aires y La Pampa. En el resto del país las condiciones previstas son las normales para la época.
Este escenario es da mientras el fenómeno de la niña ha finalizado luego de tres años de acción consecutiva y, tras un breve periodo neutral, se anuncia para el segunda mitad de 2023 la cada vez mas probable de el niñovariación que promete un aumento de la temperatura en la zona de charcas más abundantes y agua de lluvia.
En este contexto, Argentina atraviesa hoy la mayor epidemia de dengue de su historiacon un total de 50 muertos y más de 65 millones de casos registrados. El mapa de víctimas mortales se distribuye de la siguiente manera: Salta (10), Jujuy (10), Tucumán (9), Santa Fe (8), Santiago del Estero (4), Córdoba (2), Ciudad de Buenos Aires (3) , Buenos Aires (2), Entre Ríos (1) y Corrientes (1).
En rigor de la alerta que existenboth climáticas como epidemiológicas, surge la pregunta sobre si el Gobierno podria haber anticipado las acciones preventivas y la aprobación de la vacuna contra el dengue, con el fin de proteger a la población más vulnerable. Si los mosquitos supieran reír, probablemente en ese gesto habría una respuesta.
PD




