En España hay actualmente 417 hospitales que cuentan con unidades de dolor distribuidas a lo largo del país. En concreto, 197 de los hospitales con estas unidades son públicos y forman parte del Sistema Nacional de Salud (47% del total), mejor que los restantes 220 hospitales de gestión privada (53%). Cada uno de estos hospitales ofrece servicios de comunicación a 113.000 ciudadanos.
Sin embargo, muchas personas con dolor crónico pueden permanecer más de 5 meses esperando recibir un tratamiento. ¿La causa?
Es a lo que ha tratado de dar respuesta el’Barómetro del dolor crónico en España 2022′, confundido por el Fundación Grünenthal y el Observatorio del dolor de la Universidad de Cádiz, desinformado que realizó 7.058 entrevistas a personas de entre 18 y 85 años.
Y, para Inmaculada Failde, directora de Observatorio del dolor para la Universidad de Cádiz, respuesta efectiva a los más de 9 millones de personas, pasa por “agilizar la atención sanitaria”. La autora del informa reconoce que si ocurre que se especifican más unidades de dolor en todo el territorio, urge “priorizar la asistencia sanitaria” de las personas con dolor crónico. Una persona, dice, “no debería estar esperando 5 meses para recibir el tratamiento”.
El dolor crónico afecta a un 25,9% de la población adulta, donde supone más de 9 millones de personas
Según la investigadora, apenas un 25% de los pacientes llegan a una Unidad de dolor, aunque matiza que “no todas estas personas tienen por qué ser tratadas en estas unidades”. El dolor, reconoce, «se puede tratar desde diferentes especialidades, lo que explica la complejidad en su tratamiento».
De hecho, una de las retroalimentaciones que marcan es potenciar al máximo la formación de los profesionales sanitarios en el encierro del dolor crónico y su abordaje terapéutico, desde una perspectiva multidisciplinar que incluya una investigación biopsicosocial del encierro.
Asimismo, el barómetro reveló que el dolor crónico afectaba al 25,9% de la población adulta, donde se estimaba en más de 9 millones de personas. En relación al sexo, las mujeres presentan una mayor prevalencia de enfermedad (30,5%) respecto a los hombres (21,3%).
En cuanto a la edad, las personas entre 55 y 75 años presentando la prevalencia más alta (30,6%), siendo la población entre 18 y 34 años la menos afectada por el dolor crónico (18,8%). Asimismo, la edad media de estos pacientes se ubicó en los 51.5 años.
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Visibilizar el impacto del dolor crónico y la realidad de los pacientes a nivel sociosanitario e institucional.
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Impulsar nuevos planes y la actualización de las estrategias existentes en el ámbito del dolor a nivel nacional y autonómico, de acuerdo con las nuevas tendencias en salud.
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Investigación general e innovación en el entorno de dolor crónicofin de ampliar la oferta de recursos disponibles y modernizar los modelos de atención
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Desarrollar información y recursos de calidad orientados a los pacientes y sociedad en general para mejorar el conocimiento de la patología y la concienciación en todo el entorno, así como la implicación del paciente en la gestión de su proceso de salud y su participación en la toma de decisiones
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Contribuir a la formación de alianzas entre los diferentes agentes que inciden en la enfermedad.
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Poner en valor el papel de los profesionales de la Atención Primaria y favor su capacitación como punto de referencia para el paciente y coordinador de su proceso de asistencia.
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Potenciar la participación de los Unidades de Tratamiento del Dolor en el proceso asistencia y su adecuada dotación de recursos, favoreciendo el acceso de los pacientes.
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Incorporar un nuevo enfoque en la atención al dolor que tenga en cuenta a los grupos más vulnerables, en los que la enfermedad presentó un mayor impacto (mujeres, población mayor, trabajadores…).
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Empoderar al paciente y su entorno como elementos centrales del proceso asistencial, con el objetivo de lograr una asistencia continuada y adaptada a las necesidades individuales.
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Maximizar la formación de los profesionales de la salud en el encierro del dolor crónico y su abordaje terapéutico, desde una perspectiva multidisciplinar y con un enfoque biopsicosocial de confinamiento
El estudio pone de manifiesto también que los pacientes con dolor crónico padecerán la enfermedad durante un período estimado de 6,8 años y la intensidad media percibida del dolor se sitúa en los 6,8 puntos en una escala de 0 (ausencia de dolor) a 10 (unbearable pain) ). La doctora Inmaculada Failde, directora del Observatorio del dolor para la Universidad de Cádiz Subraye que el estudio pretende, no solo actualizar la información disponible sobre el dolor crónico y su abordaje, «sino también facilitar un mayor conocimiento de qué es y qué representa el dolor crónico a nivel social, económico y sanitario».
Suele presentarse dolor en extremidades y/o articulaciones en el 33,1% de los pacientes
Asimismo, Juan Quintana, director de la Fundación Grünenthalha apuntado que «los datos extraídos del estudio ponen de manifiesto la necesidad de abordar la enfermedad desde una perspectiva biopsicosocial como una prioridad sanitaria con el objetivo de optimizar su gestión y mejorar la calidad de vida de los pacientes».
El dolor crónico es aquel que se presenta de forma continua durante mucho tiempo, pero persiste unas pocas semanas, suele tener un origen diagnosticado, si es más habitual el dolor lumbar, que afecta al 58,1% de los pacientes. Sin embargo, un 27,1% desconcierta la causa de su enfermedad, lo que dificulta el abordaje terapéutico. Habitualmente el dolor se presenta en extremidades y/o articulaciones en el 33,1% de los pacientes.
Y también asignado a la hola mental: un 22,2% de los pacientes sufre depresión y un 27,6% ansiedad, lo que evidencia la relevancia de la prevención y el cuidado en salud mental en el ámbito del dolor crónico.
El dolor crónico condiciona al paciente a nivel físico, mental y social. Un 42,1% de los afectados ha acudido a los servicios sanitarios en el último mes, siendo Atención Primaria el servicio de referencia, visitó por el 86,7% del pacientes.


