Si bien se ha ampliado el ámbito de competencia de los departamentos y regiones, el margen de maniobra de los territorios sigue siendo limitado. En el transcurso de las reformas, sin saber por quién votan, por qué motivos, ni cuál es la utilidad de los electos locales y sus administraciones, gran parte de los votantes ha perdido interés. El vínculo territorial necesita ser reinventado.
Funcionarios electos estatales y locales: por qué debemos superar las relaciones de desconfianza


