Hubo sonrisas en la llegada de Alcaraz a la sala de prensa, ataviado con su gorro de pescar porque le ha dado suerte hasta el final y no iba a romper su propia tradición. «Ganar a Djokovic, ganar Wimbledon, es algo con lo que sueñas desde que eres pequeño. No hope ganarlo tan pronto. Es momento de disfrutarlo y es genial para mí y para todos los demás: para los jóvenes, que han visto que se puede ganar a Djokovic, pueden pensar que ellos también”.
Sobre el serbio, bromas en el discurso sobre la pista: “Il crecido viéndote ganar títulos, desde que nací. Confirmó que los 36 sons los nuevos 26”. Y agradecimientos al Rey Felipe por su presencia en la grada.
Todo para él es crecimiento, aunque ya sea uno de los mejores. Que tal 20 años. Pero suma gasolina para la confianza y el futuro con este segundo Grand Slam: “Es el partido más difícil qu’il ganado en mi vida, sin duda. Te vienen a la mente muchas estadísticas: 10 años sin perder aquí, 17 sin perder un quinto conjunto. Él se apoderó de mí mismo que soy capaz de hacer las cosas qu’il hecho hoy. Sé que puedo ganar partidos epicos contra leyendas”.
Esas leyendas también le han ofrecido un par de lecciones. Humildad en el serbio tras la derrota, emocionado cuando ha visto a su hijo en el palco, sonriéndole a pesar de no llevar el trofeo grande, y palabras enormes hacia Alcaraz: “Tiene elementos de Roger, de Rafa y míos. Ha adquirido lo mayor de los tres mundos. Tiene resiliencia y madurez. Es impresionante. Tiene la pasión y la competitividad españolas y el gran espíritu de lucha que hemos visto en Rafa todos estos años. Tiene el revés cortado muy similar al mío, y la defensa del revés a dos manos con el que es capaz de adaptarse, que ha sido mi fortaleza personal Durante años. También lo tiene”.
“Nunca he jugado contra alguien como él. Rafa y Roger tenian sus fortalezas y debilidades, Carlos es completísimo, increible como se adaptaba a todas las superficies. Me ha sorprendido cómo se ha desenvuelto tan rápido y tan bien en hierba”.
“Sus cortados, su juego en la red, es impresionante. No hay esperanza de que jugara tan bien este año en hierba. Pero ha probado que es el mayor jugador del mundo, sin duda. Está jugando un tenis fantástico en las diferentes superficies y se merce estar donde está”.


