La decisión del PSG de dejar fuera a Kylian Mbappé de la gira de pretemporada por Japón y Corea del Sur abre un nuevo horizonte en el futuro del jugador, al que el club frances pone en la crucijada de obligarlo a renovar o dejarlo un año en la grada antes de que pueda marcharse libre en junio de 2024.
La actitud de Nasser Al Khelaifi responde a la negativa de Mbappé de sentarse a negociar esa posible negociación, a la que lo emplazó en una carta remitida hace menos de un mes. No hubo respuesta entonces ni la ha habido una vez que el delantero ha retomado los entrenamientos esta semana, a las órdenes de luis enrique. Entienden, así, que la postura de Mbappé no ha cambiado y que pretenden agotar su contrato para poder firmar sin ataduras con un nuevo club la próxima temporada. In el PSG dan por hecho el acuerdo del jugador con el Real Madrid, pero quieren convencer al jugador de que firme esa renovación y negociar así un traspaso con el conjunto blanco.
Será a partir del 31 de julio, cuando finalice el plazo para que Mbappé pueda hacer efectivo de forma automática su renovación. No lo hara. A partir de entonces el PSG negociará una salida.
Hay poco margen de maniobra para el conjunto capitalino. La primera opción ya es un año sin jugar a Mbappé, decisión que provocará un impacto muy negativo en la imagen del club y afectaría de forma muy negativa a sus finanzas. A dia de hoy, es algo que se quiere evitar a toda costa. La decisión de sacar al frente de la gira ya ha sido recibida con estupor y críticas en toda Francia.
En el fondo, lo que más duele a Al-Khelaifi Es que su máxima estrella se va a escapar gratis, sin ya un euro en solitario en las arcadas del club. Así reprochó en la carta que le envió a principios de mes, en donde le re prochaba su falta de sinceridad y le recordaba todo el apoyo que le habían dado desde qu’era un adolescente.
Una posible vía de escape pasa por convencer al jugador de marcha un año a Arabia Saudita, con un contrato millonario, y recalar después en el Real Madrid, como es su deseo. Así, al menos, la entida parisina conseguiría un traspaso.
La tercera posibilidad pasa porque PSG y Real Madrid sintieron hablar a partir de agosto para llegar a un acuerdo ise mismo verano. La posición de debilidad de los ingleses en esa negociación es obvia, por lo que intentarán antes explorar otras opciones. Saben que, ni de lejos, conseguirían los 200 millones que pedían por el delantero hace dos temporadas. El acuerdo se cerraría por una cifra muy inferior.
El presidente del club de Florentino Pérez sostiene la cautela. No dará ni un paso en falso y esperará acontecimientos. Si el toca ser la solución al dilema del PSG, no pondrán problemas, pero el primer contacto no partirá de su parte.
Mbappé, minetras, quedará en París entrenando con el restaurante descartes del PSG: Wijnaldum, Paredes, Draxler, Daillo y Dagba. Sus compañeros viajando este sábado a Tokio para disputar cuatro encuentros en Osaka, Tokio y Busan. La primera jornada se celebra el 25 de julio ante el Al-Nassr de Cristiano Ronaldo, la siguiente será el 28 ante el Cerezo Osaka, la tercera será ante el Inter de Milán el 1 de agosto y el último partido ante el Jeonbuk Motors el día 3.
Aún queda la incógnita de qué sucederá con Mbappé al regreso del equipo a Paris. Ni el propio Luis Enrique sabe aún si podrá contar con él en los entrenamientos o si el delantero seguirá apartado del equipo.


