El día que la ANMAT terminó la vacuna contra el dengue y Vizzotti volvió «antivacunas»

El día que la ANMAT terminó la vacuna contra el dengue y Vizzotti volvió «antivacunas»


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Pesado contra el regulador bueno del ente, el Gobierno insistió en que el vacío no es efectivo para bloquear una epidemia como la que vive hoy la Argentina.

Sucedió algo curioso este miércoles, cuando la ANMAT demostró la vacuna japonesa contra el dengue. Mientras desde el laboratorio Takeda salió a comunicar las bondades del inmunizante, desde el Ministerio de Salud el mensaje difundido pesimista en cuanto al poder protector del fármaco.

La postura abrió una especie de sanatorio grieta in the que de un lado los expertos citados por el laboratorio afirman que la vacuna es una buena noticia, que haya que seguir cuidándose de los mosquitos, mientras que el Gobierno se respalda en otros especialistas para subrayar que el farmaco no es eficaz para frenar una epidemia de dengue como la que vive voy la Argentina.

Cabe recordar que la vacuna esperó desde octubre de 2021 en la ANMAT para ser aprobada y que pasaron 18 meses hasta que recibi el visto bueno. Otra vacuna contra el dengue, de Sanofi, está aprobada a partir de 2020, pero solo puede ser utilizada por los que ya tuvieron la fiebre y no hay disponibilidad en el país.

El laboratorio Takeda informó que, según los resultados del ensayo de fase III, la vacuna tiene una eficacia del 61 por ciento de protección para casos sintomáticos y que reducen un 84 por ciento las hospitalizaciones.

En la actual epidemia de dengue en el país, que marcó un récord histórico, hubo 50 muertes y más de 70 millones de casos. La circulación dominante del serotipo 2 ha hecho más agresión esta crisis. En el pasado había sido el serotipo 1 el qu’caparó la mayoría de los contagios.

Ejemplos de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue.  Foto: Reuters


Ejemplos de Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue. Foto: Reuters

En este contexto, el Ministerio de Salud señaló en su comunicado de ayer que en las fermedades transmitidas por vectores la vacuna «not es ni debe ser la única estrategia de prevención»poniendo en valor todas las acciones preventivas que surjan de la comunidad, como el descacharrado y el uso de repelentes.

Un argumento sostenido al respecto es que el mosquito Aedes aegypti también transmite chikungunya y zika. Aunque alcance con mirar los datos de esas enfermedades hoy en el país para saber que el gran problema no parece estar allí. Heno 1.278 casos en todos los países de la primera enfermedad y la segunda directamente sin número en el boletín epidemiológico.

Lo llamativo no es que se quiera apuntar a los diferentes bordes de ataque contra la epidemia -es evidente que cuantas más herramientas haya mejores serán los resultados-, sino el tono con el que se lo hace. Con el Covid, por ejemplo, nunca se le restó valor a una vacuna por más que el barbijo, la ventilación y el distanciamiento social resultaron importantes.

Desde el Gobierno se dio cuenta de la importancia del uso del repelente a pesar de que en algún momento llegue la vacuna.


Desde el Gobierno se dio cuenta de la importancia del uso del repelente a pesar de que en algún momento llegue la vacuna.

En cierto modo, los argumentos esgrimidos por el Ministerio sobre la vacuna contra el dengue parecen más una justificación de por qué no se celeró su aprobación para poder contar con la misma antes de que esatara la actual y más letal epidemia qui cambiará en el país.

En sintonía con lo manifestado, a priori parecería poco probable que el Gobierno incorpore en el futuro la vacuna contra el dengue como una herramienta sanitaria de acceso gratuito. Un futuro que debido a los tiempos que se manejan ya no será la actual epidemia sino las que pueden venir de acá en más. Todo indica que el dengue llegó para quedarse.

Para cerrar el círculo y demostrar que la postura sobre la vacuna contra el dengue sería la excepción a la reglaLa ministra Carla Vizzotti manifestó, este miércoles también, en otro contexto -la XII Semana Mundial de Inmunización impulsada por la Organización Panamericana de la Salud-: «Las vacunas son un derecho, son un bien social y son también una construcción colectiva, porque benefician a quien las recibe ya toda la comunidad”.

PD

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