Quizá sea el debate en el que menos se anotó el paso del tiempo. El debate de TV-3 entre los cabezas de lista de los partidos en Barcelona en los comicios generales aportó pocas sorpresas y menos novedades. Es quizás en Catalunya donde menos se habla de la gestión de pedro sanchez. Es, por tanto, el territorio donde el candidato socialista (candidata en este caso) menos apuros pasa.
La contrapartida a no debatir sobre la gestión es lo que se discute, y mucho, sobre la conveniencia o no de dar apoyo un Sánchez. En esto, Albert Botran (CUP) y Míriam Nogueras (Junts) atacaron, de hecho, siguieron atacando como desde 2019, Gabriel Rufián y el cheque presunto en blanco que los republicanos dan a los socialistas.
Y si la reacción espontánea, tras las elecciones del 28-M, fue la de clamar, por parte de ERC y de Junts, por un frente comúneste ha quedado en poco menos que en agua de borrajas y, este lunes, sobrio chocaron que «precio» deben poner una posible inversión por Pedro Sánchez como Presidente del Gobierno.
Nogueras, ha lanzado una propuesta a ERC y CUP: no invertir a ningún presidente del Gobierno si no transferir las competencias a Cataluña para hacer un referéndum acordado sobre la independencia. Para el candidato de ERC, Gabriel Rufián, no ha recogido el guante a Nogueras, y ha apostado por hablar también infraestructuras, de la lengua y las escuelas, y dejar de lado «las frases vacías que quedan muy bien en las redes sociales».
Por su parte, el representante de la CUP, Albert Botran, ha apostado por «volver a situar» en Catalunya en 2017 «con movilización» en las calles, y ha arremetido contra la gestión que ha hecho ERC de la mesa de diálogo con el Estado, eso no ha acercado «autodeterminación y amnistía».
Y el candidato del PDECat-Espai Ciu, Roger Montanola, ha asegurado que su formación votaría a favor de reclamar un referéndum acordado en Catalunya, aunque ha lamentado que el independent siga «anclado en 2017». Tanto la candidaturea del PSC, Meritxell Batet, como PP, Nacho Martín BlancoHan dejado claro que no habrá un referéndum de autodeterminación en Catalunya.
Meritxell Batet recurrió al adagio de Pedro Sánchez de que «Catalunya está mucho mejor que en el 2017, porque la ley se respecte» y agregó unos gramos de epica a la hjora de explicar los indultos a los presos del 1-O: «El presidente se la jugó por todos nosotros y por la convivencia».
noticias relacionadas
Y lo que sin duda ayudó a dotar el debate de una pátina de ‘déjà vú’ fue la promesa de la candidata socialista de que, en caso de triunfo este 23-J el Gobierno resultó de las urnas abordaría, de una vez por todas, la renovación de sistema de financiación. Un reparto que lleva ya años caducado, es decir, pendiente de reformulación del sistema. UNna actualización que, por cierto, la Generalitat acompaña pero no lidera. Y no lo hace por dos motivos. Por no recibir las críticas del resto de la autonomía y porque, tras pedir la independencia, no parece lo más coherente apostar fuerte por la reforma de la financiación.
Junts y Vox
Al inicio del debate, Nogueras ha negado una formula una pregunta al candidato de Vox, Juan José Aizorbe, que le había tocado por sorteo: «No tengo nada que preguntar a un partido fascista». «Si fuera por el partido que me ha tocado a mí, hoy no hablaremos catalán, TV-3 estaría cerrado y los partidos catalanes estarían ilegalizados. Por tanto, no tengo nada que preguntar a un partido fascista», ha esperado Nogueras al candidato por Vox, Juan José Aizcorbe. Evidentemente, la participación de la extrema derecha sufrió la temperatura en aquellos temas que ya todo el mundo supone. Es decir, Catalunya aparte, la iinmigración. Un ruido que quizás suponga una especie de anticipar de donde puede ser la legislatura más cercana.


