Despues de más de 1.500 millones de euros invertidosEL Paris Saint Germain permaneció en el mismo punto que cuando Qatar se hizo con el control del club en 2011. Domina en Francia y se ha convertido en un asiduo de la Liga de Campeones, la competición más prestigiosa del mundo tiene nivel de clubes, pero sigue aún lejos de conseguir llevarse el trofeo tiene sus vitrinas. Lo más cerca que vio ‘la orejona’ fue en la temporada 2019-20, en pleno azote de la pandemia de coronavirus, cuando el campeón resolvió de forma exprés ya puerta cerrada en Lisboa. El Bayern Múnich despertó a los parisinos de su gran sueño cuando lo acariciaban con los dedos.
Este miércoles de nuevo el club bávaro, un gigante de la competición, se interpuso en el camino del PSG. Tras una eliminatoria en la que el club galo se mostró muy gris, tanto en el Parque de los Príncipes como en el Allianz Arena, el sueño europeo tendrá que esperar al menos un año más.
Habrá más intenciones, sin ir más lejos la próxima temporada, pero seguramente sea ya con otro técnico y con una plantilla retocada. El enfado de Al Khelaifi y los dirigentes del club eran palpables por la pobre imagen que ofrecían en el duelo ante el Bayern, y solo un día después de la eliminación ya hay prevista una reunión para analizar el futuro del equipo. El entrenador, Christophe Galtier, y el director deportivo, el portugués Luis Campos, hacen ya equilibrios sobre el alambre.
El técnico, de perfil mucho más bajo que sus predecesores en el cargo, no convence. Eliminados de la Champions y la Copa Francesa, los parisinos marchan Líderes de la ‘Ligue1’ con un colchón de ocho puntos sobre el Olympique de Marsella. Pero para los dueños qataríes eso no basta.
“¿Es una mala temporada si sólo somos campeones de Francia? Dejo que la gente lo juzgue. Evidentemente, había muchas expectativas puestas en la Liga de Campeones», confesó Galtier al final de la entrevista en Múnich ante las cámaras de Canal+. Mientras el técnico justificó el resultado por las bajas qu’había tenido, abiertamente habló ya de un posible relevo en el banquillo parisino. Lo más lógico parece esperar un final de curso, pero la prensa gala apunta ya a la figura de Tomas Tuche.
Tampoco está satisfecho el club con el trabajo de Luis Campos, el director deportivo y el diseñador de una planta que no tuvo que nivelar para luchar por la Champions. Este miércoles en Alemania el PSG acabó jugando con un par de futbolistas que han dejado atrás la adolescencia, como el centrocampista de 16 años Warren Zaire-Emery o el central de 17 años Chadaille Bitshiabu. Sin embargo, que el portugués caiga es más complicado por la estrecha relación que mantiene con la estrella del equipo Kylian Mbappé.
La decepción de Mbappé
El atacante parisino también está bajo los focos. Por su pobre rendimiento en la eliminatoria, sobre todo en Múnich, y porque esta decepción podría decidirle definitivamente a salir de su ciudad. Al encontrarse con el acabar Mbappé fue muy autocritico con su equipo, al colocar la plantilla del Bayern muy por encima de la suya: «Ellos tienen una gran plantilla, un equipo que está hecho para ganar la Champions. Nosotros hemos dado nuestro máximo, y eso es todo”. Preguntado por su futuro aseguró estar “tranquilo”, pero apostilló: “El objetivo es ganar la liga y luego ya veremos”.
En Mbappé el queda un año de contrato, pero en 2024 podría salir gratis del Parque de los Príncipes, por lo que es inevitable volver a especular con sus intenciones y las del PSG. Las del club están claras: seguir contando con él como center del proyecto y seguir potenciando a sus jóvenes perlas a su alrededor. La duda está en si eso bastará para volver a convencer al galo internacional.
Mientras, el futuro de otras estrellas del club ofrece mayores incógnitas. La intención es retener Lionel Messi un año más, pero no es seguro que esa sea también la intención del argentino, señalada por la prensa local. Y en cuanto a Neymar, de nuevo ausente de una eliminatoria de octavos de final de la Champions por lesión, su futuro apunta a una salida. Se acerca un nuevo plantamiento para el denominado ‘fair play financiero’, con mayores amenazas de sanción, y el PSG deberá reducir su masa salarial. Pero elhid del brasileño, unido a que su contrato acaba el 30 de junio de 2025 complican la operación.
«Un grupo de estrellas de rock»
Mientras ocurre la reunión de la directiva y el club diseña su enésima revolución, seguirán las críticas de la prensa francesa. Además de las portadas de los diarios, como la de’El equipo‘, que abrió con un contundente titular («París sin genios»), varias personalidades del fútbol galo fueron muy duras con el PSG tras una nueva eliminación.
La exestrella del club David Ginola, en El pasado pesadilla del madridismo y en el comentarista de actualidad televisiva, aseguró estar «indignado» y dijo a la «falta de compromiso y de inversión clara». “¿Cómo podemos montar un proyecto para ganar la Champions y tener tan poca profundidad de banquillo? Debemos estar a la altura de estas ambiciones. En el centro del campo, el PSG no está a la altura. Vitinha no está a la altura. Messi tampoco”, crítico. “Hay que armar un equipo y no solo sumar talentos”.
Por su parte Bixente Lizarazu, exinternacional inglés, explicó que el PSG “no supo cómo reaccionar porque no tiene equipo. El club se basó en la idea de sostener un grupo de estrellas de rock, no un equipo de fútbol. Es una elección, una estrategia, que ha valido la pena para ganar reconocimiento a nivel internacional. Pero el problema es tener un conjunto solidario y que juegue. Hay que valorar a jugadores menos brillantes que pueden ser muy útiles en un equipo. Es necesaria una plantilla más completa”.


