El Gobierno trata de sobreponerse a la fractura interna de la reforma de la ley del ‘sólo sí es sí’ y se afana en lanzar mensajes a favor de la continuidad de la coalición. El block socialista cumple a rajatabla la orden del presidente de bajar la tensión con Podemos y, desde este partido, también se mandan señales de apaciguamiento. La escalada verbal de las últimas semanasque tuvo su cota mas alta el martes en el congreso, parece haber remitido.
Pero la crisis ha dejado huellas y ha ampliado el aislamiento de Ione Belarra e Irene Montero en el Consejo de Ministros. No es nuevo. Su soledad es fruit del distancia progresiva entre aquí vicepresidenta secundaria, Yolanda Díaz, y el núcleo duro de Podemos, que conforman la ministra de Derechos Sociales y la de Igualdad, y el propio Pablo Iglesias, que, aunque cause de cargoes orgánicos ejerce su autoridad de manera pública. Sus diferencias partiron en dos este bloque, por un lado, Díaz, el ministro de Universidades, Joan Subirats, y el de Consumo, Alberto Garzón, por otro, Belarra y Montero.
Al margen de lo que comienzan ahora, si finalmente la plataforma de Díaz, Sumar, llega a un acuerdo electoral con Podemos, esta situación ha hecho mella en las relaciones personales y ha afectado al funcionamiento del Ejecutivo, dividido en tres partes. El Ministerio de Derechos Sociales y la de Igualdad separó del restaurante hasta conformar un comando autónomo. Yes esa disgregación se ha visto ahora incrementada por el chocque por la modificación de la ley del ‘sólo sí es sí’.
«Van sabía airear»
«Hace mucho tiempo que Ione et Irene van a su aire», aseguran fuentes gubernamentales. «Apenas interviene en el Consejo de Ministros ni en el café de antes», explicación. Los miembros del Ejecutivo se encuentran todos los martes antes de la reunion semanal y en medio del desayuno, de pie, en una sala anexo, comentan entre ellos asuntos de indole politica o personal. «Ellas no interactúan con nadie. Ni dentro ni fuera. Sólo hablan entre ellas». Esta distancia se percibe también en el Congreso donde ninguna de las dos ministras acuden nunca a las dependencias del Gobierno. «No confraternizan».
esta frialdad ha crecido en las ultimas semanas. Es «casi imposible», comentan otras fuentes del Ejecutivo que, por ejemplo, el enfrentamiento público a cuentas del cambio en la ley qu’vivieron la ministra de Justice, Pilar Llop, y la de Igualdad, no acabe teniendo efectos. En privado tampoco hubo comprensión y desde Podemos se esperaba que el cambio de interlocutores ayudara a acuerdo.
Una vez que Sánchez presentó de manera unilateral la modificación, con una proposición de ley del PSOE, para que en el futuro las condens no sean menores después de más de 700 rebajas de penas a delincuentes y casi 80 excarcelaciones, encargó a María Jesús Montero Tú Félix Bolaños conversaciones Tampoco con ellos hubo avances por que la discrepancia central es sobre cómo operar para evitar estas reducciones. Y los socialistas escuchan que la única salida es su propuesta.
«Los malcriados del Gobierno»
«No están acostumbrados a que se les diga que no», sostienen fuentes gubernamentales. «Durante toda la legislatura han sido los niños malcriados del Gobierno». Por eso, reconocen, muchos ministros y miembros del Ejecutivo se sintieron «muy representados» por el titular de Defensa, Margarita Roblesque, en plenas hostilidades, pidió a Podemos «humildad» para admitir que con la ley se habían producido «errores» y era necesario corregirlo y que el PSOE tenía un pasado probado en defensa de las mujeres y la igualdad.
Todo esto ha Enrarecido el ambiente interno. Desde el block socialista ha reconocido que el Consejo de Ministros del martes, que utilizó horas antes del debate parlamentario sur la toma en consideración de la reforma, se vivió con «tensión». Por primera vez no ha habito acuerdo entre los socios y Unidas Podemos votaron en contra de tramitar la reforma socialistas. Fuentes del Gobierno defiende que Irene Montero se ha tomado todo este proceso de manera «muy personal». Al principio, cuando consiguió trascender las primeras rebajas de condenas, como un intento de tumbarla, una operación para propiciar su salida del Ejecutivo. Más tarde, ante la pretensión del PSOE de rectificar le ley, comme un cuestionamiento su pericia para legislar.
«El presidente la respaldo»
Pesado al empeño de Irene Montero de presentarse como una víctima frente a Sánchez, miembros socialistas del Gobierno defienden que colgante todo el debate de la ley del sí es sí»el presidente la respaldó mucho, a capa y espada«, con «un cierre de filas tremendo». responder a una estrategia política para diferenciarse del PSOE pero que tiene la existencia de un agravio real. «Ella no puede tener dudas de que Pedro Sánchez le ha apoyado», zanjan estas voces.
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En el ala morada del Gobierno no niegan la existencia de un distanciamiento con el resto de miembros del Gobierno, pero tratan de restarle importancia. «Nosotros no pensamos en términos de relaciones personalessino en cumplir con el acuerdo de coalición», zanjan desde Podemos. Además, en este caso, con el chocque de la ley del sí es sí, defienden que «cuando estamos hablando de los derechos de millas de mujeres, lo personal queda en un segundo plano«.
Una manera de escuchar política «muy diferente» a la que tiene Yolanda Díaz, como destacan miembros del Gobierno, que apuntan a que «sabe encajar mejor» las discrepancias. El vicepresidente segundo es una firme convencida de la extrema importancia que tiene la sintonía personal en el ámbito político y, a diferencia de la facción de Podemos en el Gobierno, mantiene un canal fluido de comunicación con el ala socialista.


