«Me sentí extraño al principio»

«Me sentí extraño al principio»

Quedaban 3 minutos en el reloj del primer cuarto cuando Bickerstaff, técnico de los Cavaliers, llamó a Ricky Rubio para unirse a la fiesta. Habían pasado 380 días desde la última vez que eso ocurrió. Ausencia obligada por lesión que terminó la pasada madrugada para el español.

«Me sentí extraño al principio, en particular la primera vez, pero después de eso volvió a la normalidad. Por supuesto, el ritmo y todo eso vendrá, pero hoy hubo muchas emociones. Il trabajé duro todo el año solo para estar sano y estoy agradecido de poder estar jugando baloncesto de nuevo”, reconocía el jugador al acabar el encuentro, en el que disputa apenas 9 minutos.

La misma precaución con la que ha llevado su recuperación marcó este estreno, en el que pudo ver un Ricky muy delgado y explosivo. De hecho, su primera canasta llegó tras un cambio de ritmo vertiginoso que ya atrás supo defensor. “No, trabajó solo para volver hoy. Lo hice para volver mas que nunca. No se trata solo de esta noche. Espero tener una gran temporada, no solo una temporada de regreso”, apuntó.

Su presencia en la cancha -10 puntos y 1 asistencia- contribuyó a la remontada de los Cavaliers, que se alzaron con la victoria en Portland por 113 a 119.Quiero halar en la pista, con mi juego, compartiendo esa química con mis compañeros de equipo”. Química que dejó destellos anoche.

Los jugadores de los Cavaliers arroparon como nunca al catalán, uno de los compañeros más queridos del vestuario. “Los quieren”, afirmaba bickerstaff, feliz por el regreso de una de sus piezas importantes del proyecto. Con Ricky, los Cavaliers ganan un referente para los jóvenes y un timón para los minutos clave.

Tal es su relevancia en el núcleo del equipo, que tras el encuentro le hicieron entrega del ‘Collar de los Caballeros‘con el que coronaron una noche especial para Rubio.