El hueso antibióticos Sus medicamentos se utilizan para prevenir y tratar infecciones bacterianas. Pero en los últimos años, el abuso de estos fármacos ha provocado que las bacterias muten y se hagan más resistentes, lo que supone una amenaza global para la salud pública.

Aunque los medicamentos sin antibióticos ocuparon el 95% del mercado de medicamentos, su impacto en la parición y propagación de la resistencia a los antibióticos sigue sin estar claro. Un nuevo estudio de la Universidad de Queensland, publicado en la revista PNAS, ha demostrado que los antidepresivosuno de los medicamentos recetados con mayor frecuencia, también pueden inducir resistencia y persistencia a los antibióticos.

Los antidepresivos se consumen en grandes lotes, con una participación del mercado farmacéutico similar (4,8%) a la de los antibióticos (5%). Si bien se reconoce que los antibióticos son el principal impulsor del aumento de la resistencia a los antibióticos, se presta poca atención a la contribución de los antidepresivos en este proceso.

Específicamente, se han realizado investigaciones sobre productos químicos comunes (sertralina, escitalopram, bupropión, duloxetina y agomelatina) sobre la capacidad general de la bacteria E. coli para ser resistente a una gran cantidad de antibióticos. Además, cultivaron esta bacteria y las sometieron a estos antidepresivos durante 60 días.

De acuerdo con esta nueva investigación, los antidepresivos en concentraciones clínicamente relevantes indujeron resistencia a múltiples antibióticos, incluso tras cortos periodos de exposición.

Los modelos matemáticos también predicen que los antidepresivos acelerarán la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos y que las células persistentes ayudarán a mantener la resistencia. “En general, nostros encontraron destacan el riesgo de resistencia a los antibióticos causados ​​por los antidepresivos“, señalan los investigadores.

“En los últimos años se han mostrado diversas evidencias de cómo fármacos no antimicrobianos como antiinflamatorios no estéroideos, mucolíticos como la N-acetilcisteína o incluso edulcorantes artificiales como la sacarina pueden alterar la mutagénesis bacteriana. Este trabajo aporta nuevos datos en este sentido”, explica José Manuel Rodríguez Martínez, Catedrático de Microbiología de la Universidad de Sevilla en declaraciones a SMC España.

Este estudio ha utilizado un modelo diseñado para no ser de laboratorio en el que es posible concentrar concentraciones terapéuticas o ambientales de diferentes antidepresivos. “Estos resultados deben valorarse en su justa medida y deben ser refrendados por ensayos adicionales para escuchar las consecuencias derivadas en la vida real”, declaró José Manuel Rodríguez Martínez. “Sería necesario diseñar ensayos de pacientes para la validación clínica de estas investigaciones«, añade.