Una terapia celular prolonga la supervivencia en el mieloma más resistente

Una terapia celular prolonga la supervivencia en el mieloma más resistente

Un nuevo tipo de terapia celular se mostrará en un estudio que se publicará en “TEl diario Nueva Inglaterra de medicina» Prolongar la supervivencia libre de progresión en comparación con las terapias estándar, desde 14 meses antes hasta 4 meses, en pacientes con mieloma múltiple en recaída y reflectario que habían recibido tratamiento previo.

El tratamiento -un nuevo tipo de terapia celular- consisten en extraer células inmunitarias del propio paciente que posteriormente serán modificadascon el fin de capacitarlas para reconocer las células del mieloma y poder así eliminarlas.

Las células extraídas al paciente son linfocitos (células del sistema inmune) que manipulan en el laboratorio para que los linfocitos se expresen en su superficie une receptor quimérico que los capacita para reconocer el antígeno que expresa la célula del mieloma, el reemplazo BCMA.

La investigación con este nuevo tipo de terapia celular -linfocitos T-Cart- se ha dado a conocer en 20 centros nacionales e internacionales de 13 países diferentes, siendo la Clínica Universidad de Navarra el que mas pacientes ha reclutado.

Cuando los linfocitos consiguen expresar este receptor se infunden al paciente. Con antelación, el paciente recibe un ciclo corto de quimioterapia preparatoria para la adecuada recepción de los linfocitos modificados. “Una vez que se realice la infusión del preparado celular en el paciente, los linfocitos modificados reconocerán todas las células que expresan el aumento de BCMA, que son las células del mieloma, et las eliminarán”, sostiene la hematóloga.

«Aunque esta terapia CART está aprobada en pacientes con mieloma en fase avanzada, este estudio es el primero que observa su eficacia en personas que han sufrido una recaída después de haber sido tratados con, al menos, dos terapias anteriores», explica Paula Rodríguez, primera firmante del ensayo.

El objetivo de este estudio en el que el centro español comenzó un participante en 2018 es comparar la eficacia del medicamento ide-cel (terapia CART dirigida frente a BCMA) frente a distintos tratamientos convencionales para el mieloma.

“Para ello, los pacientes se han aleatorizado entre las dos ramas de tratamiento, la terapia CAR o el tratamiento estándar, con la ventaja de que los pacientes asignados a la rama control podrían recibir la terapia CART en el momento de la progresión -explain la la especialista-, lo que aporta un mayor grado de evidencia científica al resultado”.

Imagen - Este estudio es el primero que observó su eficacia en personas que han sufrido una recaída después de haber tratado con, al menos, dos terapias anteriores

Este estudio es el primero que observó su eficacia en personas que han sufrido una recaída después de haber tratado con, al menos, dos terapias anteriores

paula rodriguez

Clínica Universidad de Navarra

La mediana de supervivencia libre de progresión observada con la terapia CART supera los trece meses, mientras que la observada con el tratamiento convencional es inferior a cuatro meses.

Estos resultados, subraya Rodríguez Otero, «rEspaldan el papel de la terapia CART en pacientes con mieloma en recaída que han recibido, al menos, dos terapias previas. En este estado de la enfermedad las terapias opciones son limitadas y subóptimas, por tanto, a la luz de los resultados de este trabajo, la terapia CART podría mejorar considerablemente la situación de estos pacientes”.

El mieloma múltiple es el tercer tumor hematológico en frecuencia, representa el 1% de las neoplasias y el 10% de las neoplasias hematológicas. Se trata de un cáncer de las células plasmáticas, localizado en la médula ósea, cuyo rol es crucial en el sistema inmunológico. “A pesar de los importantes avances en el tratamiento, la mayoría de los enfermos recae y terminan siendo resistentes a los fármacos más especiales disponibles hasta la fecha”, señala Rodríguez Otero.

Ante esta situación se hacen necesarios nuevos tratamientos con distintos mecanismos de acción, como la terapia con células CAR T. Felipe Próspero, Director del Área de Terapia Celular de la Clínica Universidad de Navarra.

Asimismo, debido a un tipo de cáncer de la sangre que infiltra la médula ósea y que puede diseminarse por el esqueleto, mediando la circulación de células tumorales por toda la piel, donde se trata de una enfermedad pronóstica para el paciente, es básico establecer herramientas para medir en tiempo real la tasa de proliferación y de diseminación del tumor de cada paciente.